Vida laboral vs Vida personal ?

Mi querido amigo David de Ugarte reflexiona en torno al hecho de las identidades que confluyen para constituir una sola integridad, basada en los contextos en los que actuamos, accionamos y declaramos pero que finalmente nos constituyen, comparto su post.

Se suele considerar vida personal exclusivamente aquella que tenemos con parejas, amigos, familia… el entorno propio de cada cual con las distintas fraternidades que hacen a todas nuestras identidades vitales… excepto el trabajo y la acción política. Julen Iturbe-Ormaetxe está en estos días haciendo una serie sobre el ethos del consultor artesano (1, 2 y de momento, 3). En el segundo de estos posts nos recuerda la imprescindible necesidad de proyección y proyecto social que nace de la concepción ética del trabajo al modo en que ya habíamos desarrollado en Filés: Democracia Económica en el siglo de las redes. Una y otra vez lo que emerge es la necesidad de una divisoria cotidiana distinta de la oposición vida personal vs vida profesional (e incluso a su vez) vs vida político-social. En un mundo donde las fronteras conceptuales e institucionales se rompen conforme se erosiona el papel ordenador del estado, donde emergen nuevas formas transnacionales de identidad las fronteras importantes son las de la fraternidad, las de nuestro rol en distintas redes. Y estas trastocan el viejo mundo ordenado de la era del telégrafo. Se suele considerar vida personal exclusivamente aquella que tenemos con parejas, amigos, familia… el entorno propio de cada cual con las distintas fraternidades que hacen a todas nuestras identidades vitales… excepto el trabajo y la acción política. Pero si es verdad que eso es una parte importantísima de nuestra vida personal cómo va dejar de ser personal aquella parte de nuestro día que compartimos con nuestros iguales, con aquellos con los que tenemos confianza como para construir tu subsistencia y proyección social en común? ¿No genera la fraternidad acaso un natural cuidar de tu gente? Eso es lo que está en la concepción misma del trabajo en la filé. Recordemos que la filé, la nueva empresa democrática, supedita la empresa a la comunidad y no al revés. En un marco así, dificilmente puede decirse la expresión vida personal con el mohín que se suele ponerse en la política o la gran empresa, como si fuera algo sucio o ajeno, algo que hay que mantener al margen de la vista de la gente con la que trabajas o se supone compartes una visión del mundo. La divisoria no puede estar entre vida personal y trabajo. No se puede dejar la vida personal fuera de aquello que te ocupa cinco o seis días en semana durante practicamente todo el día. Simplemente es insano. La divisoria alternativa es dentro/fuera. Cada cual tiene el suyo, obviamente, pero al superponerse unos a otros hay una intersección común, voluntaria y compartida que es precisamente lo que llamamos comunidad y a lo que se supone una identidad común. Hay un dentro común y muchos fueras distintos. No puede confundirse el par dentro/fuera con el par colectivo/personal o el par trabajo/personal… porque si lo personal queda fuera, fuera de lo que ocupa más tiempo en nuestra vida, qué sentido tendría el amor del artesano por su trabajo y si nuestros iguales quedan en el fuera qué sentido tendría la igualdad en el demos de los demócratas económicos. Por el otro lado, a mucha gente le llama la atención que los indianos no salgamos juntos, no nos veamos -salvo visita ilustre o acto público- durante los fines de semana o las vacaciones. Es porque entendemos que lo que está fuera de lo que hacemos colectivamente es importante también. Que esa parte del dentro de cada cual que no es compartida con los otros ha de ser cuidada, atendida y vivida por cada cual. La clave es conquistar para lo personal, lo propio, lo que nos hace mejores la vida entera, el trabajo y la dimensión pública también. Hacer de todo personal. Hacer de nuestra vida una vida personal. Y distinguir entre lo que hace a nuestros distintos proyectos compartidos, a nuestras distintas identidades dejando que se solapen y a veces… se contradigan. Entonces lo personal será, además humano.

link: Dentro y fuera, personal y proyecto


One Comment

  1. Andrew Espinosa

    Es muy ambicioso el objetivo de hacer todo personal, en un mundo perfecto o en el arte lo creería no sólo posible sino necesario, pero bajo tanta presión económica y competencia laboral, considero la vida personal como un refugio, una manera de desconectarse de la cruda realidad para disfrutar un poco de lo que por naturaleza humana se nos ha concedido, el placer de convivir con los “nuestros” sin máscaras, mostrándonos tal y como somos y hablando con absoluta libertad sobre cualquier tema, recordemos que el artesano no produce en serie sino que cada pieza es o debería ser única e imperfecta hecha con amor e inspiración, el autor excluye a un porcentaje importante de personas que distinguen claramente entre los diversos esenarios en los que participan, ese es el riesgo que se corre por intentar volver todo parte de la vida personal, el artículo es un lindo poema.

Agregar un comentario

*